Yo estoy encantado con mi Kindle. Poder leer en la cama acostado de lado, sin tener que estar preocupado que no se cierre el libro o perder la página con algún movimiento tonto, no tiene precio.
Leer en un smartphome lo considero incomodo por el tamaño y especialmente por el brillo de la pantalla, pero con un lector de tinta electrónica no hay problemas. No cansa la vista.