Originalmente publicado por
Laurent Jalabert
Bueno, pues tan misteriosamente como comencé a perder volví a ganar. Y el problema no era de límites ni de estrategia ni nada, simplemente era saber valorar las manos que se tienen y las que pueden tener los demás. Saber a las manos que se pueden ir y a las que no y a qué precio. Así que bueno, realmente nunca se me olvidó, pero había que refrescar un poco los conceptos.
Eso sí, lo de la suerte en momentos puntuales sí que no me lo quita nadie. Hoy mismo en un torneo un "pardillo" arriesga 4.000 fichas en un all-in en el flop con un maravilloso "2-2". El flop había sido J-J-K y mis cartas eran J-K, total, pedazo de full house y le meto mis 3.800 fichas. Si lo eliminaba entraba en premios, pues sólo quedábamos 10 y cobraban los 9 primeros. Pues bien, en el turn sale un 2 y en el river otro 2. Alucinante poker de doses. Y el tío se habrá quedado contento con su all-in de pareja de 2.
En fin, no estoy aquí para llorar, pero joder, es que hay cosas que claman al cielo.