Originalmente publicado por
Josepat
Aclaro un poco mi punto de vista sobre el asunto jugando a ser adivino: la "sustitución" de trabajadores no se produce o producirá en el mismo momento sino a lo largo del tiempo.
La reforma laboral que inicio el PSOE y ahora continúa y acrecienta el PP bajo dictado de los eufemísticos "mercados" contempla 2 aspectos fundamentales:
1º) Abaratamiento del despido: a corto plazo, permitirá despedir al empleado que cuesta dinero y supone un excedente dados los tiempos actuales sin ser sustituido por nadie. El PP lo sabe y por ello acaba de decirnos que a lo largo de 2012 no se creará empleo.
2º) Abaratamiento de la contratación: el gobierno confía en que la sociedad se "autorregule" (vuelta de emigrantes a su país, exilio de autóctonos, bajada de precios, salarios, etc.), tarde o temprano se vuelva a consumir y, como consecuencia, se cree empleo. Con los nuevos tipos de contratos para favorecer la contratación, ese empleo será más precario, de peor calidad y peor pagado, pero de cara a los números puros y duros se habrá reducido el número de parados, apuntándose el tanto, aún a costa de retroceder 20 ó 30 años en aspectos económicos, sociales o laborales. Todo ello suponiendo que las medidas que han tomado y nos han vendido como las únicas posibles les salgan bien.
Evidentemente, por el camino, unos pocos (curiosamente pertenecientes mayoritariamente a los llamados "mercados") se habrán hecho de oro.
Y todo ello, creo yo, gracias a la sustitución de la economía real por la economía financiera que ha tenido lugar en los últimos años y que, por su avaricia, nos ha llevado a la crisis.
Éste es mi guión de lo que nos espera, tal vez real, tal vez ciencia-ficción.