Hoy empieza el Mundial femenino, con el partido inagural entre la anfitriona y Cuba. A partir de mañana juegan todos los grupos. Y muchos partidos todos los días. De balonmano femenino conozco lo justo, por eso tampoco puedo aportar mucho, pero he estado siguiendo a los principales equipos europeos en los últimos meses, así que algo se podrá hacer. Además las diferencias entre los más fuertes y los equipos más flojos suelen ser abismales, es decir, que muchos handicaps se suelen superar con creces, aunque ya veo líneas muy abultadas. Es un Mundial y como ocurre en muchos deportes, entran equipos de otros continentes que apenas puede hacer algo. Y son demasiados equipos: 4 grupos de 6 equipos.

Hasta hace poco la gran favorita era Noruega, pero los resultados de los torneos preparatorios han desplazado ese favoritismo hacia Rusia, que se ha mostrado intratable. España está siendo muy irregular, a veces genial y otras muy out, pero hay equipo para llegar lejos. La base de nuestra selección es el Itxako, subcampeón de Europa, por lo que tienen mucha experiencia. Nerea Pena y Marta Mangué serán una vez más las jugadores más destacadas del equipo, mientras que Begoña Fernández sigue lesionada. De todas formas, el grupo es lo más importante, sobre todo su solidez defensiva. En ataque ya es otra historia...