CUÁNTO APOSTAR. EL STAKE Y EL MÉTODO DE KELLY

Uno de los aspectos más importantes y al mismo tiempo más descuidados en la normalidad de un apostante aficionado es lo que en la jerga apuestil se llama el “stake”.

El stake normalmente es un asunto que ni siquiera se contempla. No existe en la mente del jugador excepto en el caso de que haya deseado dar un salto de calidad en su sistema de gestión, y busque mejorar su método a través de libros o de foros como este.

Veamos cómo es una situación de apuestas frecuente hoy en día: un jugador decide que quiere apostar. Decide que destinará, por ejemplo, 10 € a su divertimento y se dirige a la casa de apuestas. Busca una apuesta en la que confía (ni siquiera plenamente). Juega los 10 €.

En seguida comprobaremos que la conducta del jugador del ejemplo es desastrosa. Ha arriesgado toda su banca en una apuesta. Lo ha hecho porque en realidad ni siquiera ha sido consciente de que tenía una banca, de que esos 10 € eran lo que solemos denominar “bankroll”. Cuando uno no sabe que tiene un bankroll, consecuentemente es imposible que lleve a cabo una gestión del stake; y sin embargo ambos conceptos son vitales. El jugador acaso gane esa apuesta, pero sin una gestión de la banca es un perdedor en potencia. A la larga, en el mejor de los casos, solo perderá dinero.

Con todo, y como ya hemos dicho, hay un tipo de jugador que pretende mejorar cualitativamente su metodología, disminuyendo la arbitrariedad de sus apuestas, y se sirve de recursos que lo ponen en contacto con conceptos como el que nos ocupa: el stake.

Por desgracia, el stake suele utilizarse en los foros, blogs, etc. igual que si se tratase de la confianza que el apostante o tipster tiene en que sucederá el hecho a favor del que apuesta. Así, para una amplitud de stake variable entre 1 y 10 (o entre no apostar y 10), un stake 2 significaría una confianza mayor en la apuesta comparado con un stake 1; y así sucesivamente hasta la confianza máxima, que sería el stake 10.

Esta forma demasiado extendida de entender el concepto es generalmente errónea, y peligrosa porque intuitivamente podría considerarse que el stake 10 es igual a un nivel de confianza tan total que merece la pena que lo arriesguemos todo, como el malaventurado jugador del ejemplo.

Ya explicamos por qué no debemos apostar a favor de algo solo porque creamos en ello, sino que debemos apostar solamente a favor de algo en lo que creemos y que además está bien pagado. Una vez que concluimos que está bien pagado, o sea, que la cuota es conveniente, entonces calculamos cuál será la cantidad de nuestra apuesta y eso es el stake. El stake no es en sentido estricto una medida de confianza, ni en principio debería de ser una cantidad fija de dinero tal y como lo aplican muchos otros (p. ej. stake 5=5% de nuestro bankroll). El stake es la cantidad de dinero que apostamos en función de la conveniencia de la cuota.

Antes de avanzar, refresquemos cómo convertir las cuotas en probabilidades y viceversa, cuestión necesaria para la posterior gestión del stake:

- Para saber qué probabilidad está transmitiendo una cuota de que algo suceda, dividimos 100/cuota. Por ejemplo, para una cuota @2.50, 100/2.50= 40%. La casa de apuestas dice que hay una probabilidad del 40% de que ese suceso ocurra. Si nosotros creemos que hay más, la cuota tendría valor y deberíamos apostar. Pero…, ¿cuánto?

- A la inversa, cuando el dato que manejamos es la probabilidad que nosotros creemos que existe de que algo ocurra, entonces podemos usar esa probabilidad para saber cuál es la cuota que reflejaría dicha probabilidad, es decir, la cuota justa o justicuota. Por ejemplo, creemos que hay un 60% de probabilidades de que Federer le gane a Nadal. Dividimos 100 entre dicho porcentaje. Para el ejemplo, 100/60=1.66. P or tanto, @1.66 sería la cuota justa para ese juego que debería ofrecer la casa de apuestas. Si la cuota ofrecida fuese superior, tendría valor y deberíamos apostar. Pero… ¿cuánto?

El Criterio de Kelly es uno de los métodos generalizables de gestión de bankroll o money management más conocidos y utilizados. Es sencillo, en principio debería ser minimizador del riesgo de bancarrota, y aunque generalmente no permite un crecimiento excesivamente rápido de la banca, es muy recomendable precisamente para los jugadores que quieren dejar de apostar a fogonazos y comenzar a apostar despacio y con buena letra.

La fórmula de Kelly es la siguiente: (probabilidad estimada por el jugador*cuota ofrecida-1)/(cuota ofrecida-1).

El resultado es el porcentaje del bankroll que conviene invertir en la apuesta en el caso de que la probabilidad haya sido bien estimada.

Siguiendo con el ejemplo anterior, creemos que Federer tiene un 60% de probabilidades de ganarle a Nadal. La casa de apuestas ofrece una cuota de @1.70. Aplicando la fórmula de Kelly:

(0.60*1.70-1)/(1.80-1)=0.02/0.80=0.025

En términos porcentuales, 0.025*100=2.5%. Como conclusión, idealmente deberíamos destinar el 2.5% de nuestro bankroll a la apuesta.

Existen calculadoras online que nos ahorran tiempo, como esta.

El principal reproche que se le hace a este método (cuando se aplica a las apuestas) es que se ideó para sucesos que fueran a ser siempre exactamente los mismos en el futuro, es decir, que ese 2.5% sería el adecuado solo si el partido entre Federer y Nadal se clonara en el futuro, siendo sus particularidades exactamente las mismas siempre, como cuando volvemos a ver una película. Esto, lógicamente, es imposible, aparte de que en cualquier evento siempre habrá un componente significativo de azar que convierte el cálculo de probabilidades en algo con márgenes de error anchos, en realidad. Podemos tener muy seriamente estudiado un partido, pero siempre habrá elementos impredecibles u ocultos. Lesiones, expulsiones, giros inesperados de climatología, estado mental de los deportistas, etcétera. Por todo ello, se recomienda usar fracciones del resultado. Por ejemplo, Kelly/2 o Kelly/4, extremando la prudencia. En todo caso, Kelly a secas será siempre mejor que el capricho o la sinrazón de apostar lo que a uno súbitamente le pide la divina providencia.

La ludopatía está dramáticamente disparada en España porque aunque apostar es un juego, no es ningún juego.

Hay que apostar bien.

En Forobet recomendamos el método de Kelly o fraccionar Kelly para comenzar a aplicar una gestión protocolizada, prudente y responsable del bankroll.